El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
El que no sabe, es como el que no ve.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Nadie se ha pelado por pedir.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
El mal que no es durable, es tolerable.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Al higo por amigo
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
La paz con una porra en la mano es la guerra
No le pidas peras al olmo.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
Carne a carne, amor se hace.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Por el becerro se amansa la vaca
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Con el amor está el temor
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Salud perdida, salud gemida.
Ofrecer el oro y el moro.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.