Nadie es sabio en todas partes.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Agua corriente, agua inocente.
Siempre habla quien menos puede.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Más merezco; pero contigo me conformo.
A cada paje, su ropaje.
A veces perdiendo se gana.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
El abismo lleva al abismo
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
A Dios, lo mejor.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
El que apurado vive, apurado muere.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Hay confianzas que dan asco.
El ceremonial es el humo de la amistad
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.