Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Hacer algo de cayetano.
Nadie muere motón.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
No hay herida que no sane que no sea de otra manera que con el tiempo.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
No comerá mucho quien come mucho.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Muchos Trueno y nada de auga.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Cada santo tiene su candela.
Taberna sin gente, poco vende.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
El hierro caliente se dobla fácilmente.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Donde hay amor, hay dolor.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
No hay enemigo chico.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
El que tiene obreros no sabe lo que es tener patrones.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
La flor caída no vuelve a la planta
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.