Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Casamiento malo, presto es concertado.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Quien mocos envía, babas espera.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
La muerte todo lo ataja.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Navarro, ni de barro
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
El arbolito desde chiquito.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Jugar a dos barajas.
A dádivas, no hay acero que resista.
La razón y el agua hasta donde dan.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Hay que cortar por lo sano.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
El que no está contra ti, está contigo.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
La vida del puerco, corta y gorda.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.