Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
¿Mirón y errarla?.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Mira la peseta y tira el duro.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
La masa y el niño en el verano sienten frío.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Se llena antes el ojo que el papo.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
El vino es la leche de los viejos.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
No hay primera sin segunda
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Dinero llama a dinero.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
No hay burro calvo, ni calabaza con pelo.
Una espina en el ojo.
La comida reposada, y la cena paseada.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Caballo que alcanza, pasar querría.
A los tuyos, con razón o sin ella.