Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Juicios tengas, y los ganes.
Ligero como el ave de San Lucas.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Cuarenta sabores tiene el cerdo, y todos buenos.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Te va a atropellar un carrito de helados.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Más obrar que hablar.
Esto es como una cena de negros.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Darle a uno mala espina.
Si te he visto no me acuerdo.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Vivir es morir lentamente.
No arrojes margaritas a los puercos.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Soltero maduro, maricón seguro.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Los hijos son lo que la madre quiere.