Quiero ver si como ronca duerme.
Hablara yo para mañana.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Dos cabezas piensan más que una.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
El buey pace donde yace.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Año de endrinas, año de espinas.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
No muerdas la mano que te da de comer.
A mejor cazador se le va la paloma.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Más cagado que palo de gallinero.
Es de bien nacido ser agradecido
Año bisiesto, hambre en el cesto.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Llegar y besar, suerte es singular.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Comer en bodegón y joder en putería.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
No se debe escupir al cielo.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Al pez, una vez.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Al pan, pan. Al vino, vino.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Ir de trapillo.