Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Ahí está la madre del cordero.
Hacienda de pluma, poco dura.
Qué buenos semos, mientras comemos.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Donde comen cuatro comen cinco.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Echando mucho aceite en la sartén, cualquiera fríe bien.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Llámame gorrión y échame trigo.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Buey muerto, vaca es.
Hoy arreboles, mañana soles.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Las penas con pan son buenas.
Gallo fino no extraña gallinero.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
El hambre es el mejor cocinero.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Hay más refranes que panes.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
A poco pan, tomar primero.
Es tiempo de vacas flacas
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.