La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Culo sentado, hace mal mandando.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Es mejor deber dinero y no favores.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Más vale loco que necio.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Quien lo hereda no lo hurta.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Virgo viejo, puta segura.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
El que no mira, suspira.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Según con quien te encontré, así te trate.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
El que caga duro y mea claro, no necesita médico ni cirujano.