Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
De ninguno seas muy compañero.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Febrero, cebadero.
Al pez, una vez.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Que chulo tu chucho colocho
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Eso no te lo despinta nadie.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Fiar, en Dios y en otro no.
Ayudaté y serás ayudado.
Consejo tardío, consejo baldío.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Quien mucho desea, mucho teme.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
A gran culpa, suave comprensión.
El muerto y el ausente, no son gente.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Hijos casados, duelos doblados.
Amigo viejo y casa nueva
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Hija la primera, del padre entera.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Al endeble todos se le atreven.