De sabios es cambiar de parecer.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El que rompe, paga.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
El que necesita, te visita.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Hacer de tripas corazón.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Burro cargado, busca camino.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Mejor precavido, que arrepentido.
A un bagazo, poco caso.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
La mujer en la cocina es una mina.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Al leñador caza, y al cazador leña.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Ocio, ni para descansar.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Quien bien quiere, bien obedece.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere