La mano que no puedes morder, bésala.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Más tira coño que soga.
Llamame tonto y dame pan.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Calva buena, luna llena.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
El que sigue la caza, ése la mata.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
En caliente ni se siente.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Tras el buen comer, ajo.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Del favor nace el ingrato.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
A barriga llena, corazón contento.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
El vino comerlo, y no beberlo.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Ave por ave, el carnero si volare.
No dar pie con bola.
Hay que hacer de tripas corazones.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Es tonto, pero se mete en casa.
Hacer de necesidad virtud.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Burro suelto del amo se ríe.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.