El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Donde hay nobleza, hay largueza.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
La ingratitud embota la virtud.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Quitada la causa se quita el pecado.
Reniego de plática que acaban en daca.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Pobreza, víspera de vileza.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Atente al santo y no le reces.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
La democracia también genera hombres deshonestos
Confesión obligada, no vale nada.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.