Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
El corazón no habla, pero adivina.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Mujer casada, casa quiere.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Más merezco; pero contigo me conformo.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Otra cosa es con guitarra
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Agua que corre, nunca mal coge.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Salud y pesetas salud completa.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Negocios de puercos, puerco negocio.
A falta de manos, buenos son los pies.
Hechos son amores y no buenas razones.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Toda flor quiere ser fruto.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Esto es pan para tu matate.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
La gloria del amante es la persona amada.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
De buena casa, buena brasa.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.