Quien anda con lobos a aullar aprende.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Ruin amigo no vale un higo.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Maldigo el diente que come la simiente.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Hacer de un camino, dos mandados.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Faldas largas, algo ocultan.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
La oración breve sube al cielo.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Cabeza para naciente y pies para poniente.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Ese no es santo de mi devoción.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Sobre mojado, llueve.
No hagas bien sin mirar a quien.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
A cama chica, echarse en medio.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El que afloja tiene de indio.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.