La rama que nace torcida, nunca se endereza.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Año de brevas, nunca lo veas.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.