Árbol que no arraiga no crece.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Pan con sudor, sabe mejor.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Por San Blas, el besugo atrás.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Deuda pagada, otra empezada.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Chancho limpio nunca engorda.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Jugar y pasear solo por recrear.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Las palabras se las lleva el viento.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
El interés tiene patas.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Cuando el río suena, agua lleva.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Araña de día, carta o alegría.
En Marzo tres hojitas tiene el ajo.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Lo que abunda no daña.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Hablar con lengua de plata.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Salmón de enero, para mí el primero.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.