Copas son triunfos.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Quien mal casa, tarde enviuda.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Al mal dar, tabaquear.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Reloj y campana, muerto mañana.
Del odio al amor hay solo un paso.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Abre la boca que te va la sopa.
Para los Santos, nieves en los cantos.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Berzas en enero, saben como carnero.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Hacer un hueco para tapar otro.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
De cuero ajeno, correas largas.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Esto es el pan nuestro de cada día.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
El comedido sale jodido.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Los duelos con pan son menos.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Hierba segada, buen sol espera.
Juramento, juro y miento.
A secreto agravio, secreta venganza.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Soltero maduro, maricón seguro.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Más largo que un día sin pan.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.