A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Eres lo que comes.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
A falta de pan, buenas son tortas.
A estómago lleno todos los alimentos le parecen malos o indiferentes.
Quien aprisa asa, quemado come.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Pobreza, víspera de vileza.
Llegar a punto de caramelo.
Se llena antes el ojo que el papo.
La necesidad hace maestros.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Hortelano tonto, patata gorda.
Después de comer miel, nada sabe bien.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
El que necesita, te visita.
Panza llena, quita pena.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Julio calorero, llena bodega y granero.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
A chico caudal, mala ganancia.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
muero Marta, y muero Harta.
Can que mucho lame, saca sangre.
Gota a gota, la mar se agota.
Abrojos, abren ojos.
Qué buenos semos, mientras comemos.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Llenarle la cuenca a alguien.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
El que poco tiene a poco aspira.
A cántaro roto, otro al puesto.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Habiendo don, tiene que haber din.
En la boda, quien menos come es la novia.
De la abundancia viene la vagancia.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.