Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Donde hay gana, hay maña.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Poco y entre zarzas.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Cuando seas padre comeras huevos.
Tiene la cola entre las patas
Cada cual mire por su cuchar.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Hijos y mujer añaden menester.
Agarrando aunque sea fallo.
Lo que está por pasar pasará.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Más mamado que chupo de guardería.
Necio es quien con necios anda.
Visitas, pocas y corticas.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Haz favores y harás traidores.
Juego y paseo, solo para recreo.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Lo que abunda no daña.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Hoy por mí, mañana por ti.