Hacer bailar el trompo en la uña.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
De higos a brevas, larga las lleva.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Qué buenos semos, mientras comemos.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Esto está en chino.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Ir a amarrar el zorro.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Parecer uña y carne.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
A la hija casada sálennos yernos.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.