El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Matar dos pájaros de un tiro.
Para colmo de males, tratar con animales.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Tanto tienes, cuánto vales.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Calle mojada, caja cerrada.
Se oye mal pero descansa el animal.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Dale con que va a llover.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
A fullería, cordobesías.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Salud perdida, salud gemida.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Jugar y pasear solo por recrear.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
A diente cogen la liebre.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
A consejo malo, campana de palo.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
El que se casa, quiere casa.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
La respuesta más rápida es la acción.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
El vino con el amigo.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.