Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Estoy como gallo en corral ajeno
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Más peligroso que mono con navaja.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
La fama propia depende de la ajena.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Nada con nada, total nada.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
La verdad siempre sale a flote.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
A la que te criaste, te quedaste.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Lo escrito, escrito esta.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.