Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
A manos frías, corazón ardiente.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Hablar bajo y obrar alto.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Estoy hasta las manos.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Más pija que el Don Bosco.