El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Donde abunda la tonina, no hay tiburón.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Para ser bella hay que ver estrellas
Tu hablar te hace presente.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Un deportista más, un delincuente menos.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
En boca cerrada no entran moscas.
Amor de amos, agua en cestos.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
Ese no es santo de mi devoción.
No está muerto, quien pelea.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Quiéreme poco pero continúa
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Ayatola no me toques la pirola.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Quien tiene arte va por todas partes.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
El que con locura nace, con ella yace.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Amistades y tejas, las más viejas.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Hacer una cosa en un avemaría.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
La buena mula en el establo se vende.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Cada palito tiene su humito.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
De millor palla fixen eu esterco. De mejor paja hice yo estiércol.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.