Es mejor gastarse que enmohecerse.
Por segar temprano y segar verde, ningún labrador pierde.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Comer arena antes que hacer vileza.
Hacer el primo.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
No se ganó Zamora en una hora.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Hacer de necesidad virtud.
Cuando te den, da.
Jugar a las cartas vistas.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Más vale aprovechar que tirar.
Dar de comer al diablo.
Buena crianza no pierde punto.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Meter aguja y sacar reja.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Mal es acabarse el bien.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Hay que dar para recibir.
Carne en calceta, para quien la meta.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Vino sacado hay que gastarlo.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Mientras está la pelota en el tejado, el juego no está ganado.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
El que da, recibe.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.