Por puerta abierta ladrones entran.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
La mujer golosa o puta o ladrona.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
A donde las dan, allí las toman.
Matar un tigre.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
La virtud en sí es un premio
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
Dar en el clavo.
Jugar y pasear solo por recrear.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
El amor todo lo vence.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
El que más hace, menos alcanza.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Volverse la albarda a la barriga.
La mala paga , aunque sea en paja.
A más vivir, más sufrir.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Dar puntadas.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Según es el dinero, es el meneo.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Dinero guardado, barco amarrado.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Antes huir que morir.
Callar como puta tuerta.
Cabra manca, a otra daña.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Las penas, o acaban, o se acaban.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.