Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Llenar el tarro.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Cabeza vana no cría canas.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Tras el buen comer, ajo.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Bailando con la más fea
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Más mamado que chupo de guardería.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Encontrar al perro en la olla
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Amistades y tejas, las más viejas.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
En casa llena presto se guisa la cena.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Yernos y nueras, en las afueras.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Ido el conejo me das consejo.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Gato meador, llena la casa de hedor.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Buscar los tres pies al gato.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.