Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
El ojo del amo engorda el ganado.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
A cama chica, echarse en medio.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Eso es harina de otro costal.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Flaca es la mujer por gorda que esté.
Donde comen cuatro comen cinco.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
No coma cuento coma carne.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Le dieron gato por liebre.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Ese huevito quiere sal
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Entre perros y gatos lamen todos los platos.
Mujer refranes, muller puñetera.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
En Octubre, la oveja cubre.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.