Quien vengarse quiere, calle y espere.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
Quien no arrisca, no aprisca.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Bien te quiero y mal te hiero.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Hacer una cosa contra viento y marea.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
A la de tres va la vencida.
El ama brava, es llave de su casa.
Matar dos pájaros con una piedra.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
A burra nueva, cincha amarilla.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Sobre mojado, llueve.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Donde hay juncos, agua hay junto.
A amo ruin, mozo malsín.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.