No querer queso, sino salir de la ratonera.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Pa'trás como las del marrano.
La alegría alarga la vida.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Cuerpo sano, mente sana.
Y vuelta la burra al trigo.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Cuando hay para carne, es vigilia.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
Al hambre no hay pan negro.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
El hambre es muy mala consejera.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Vive y deja vivir.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
Cuando el río suena es porque piedras trae
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Para colmo de males, tratar con animales.
Del ahorro viene el logro.
El que es perico donde quiera es verde.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
No falta de que reirse.
El hambre es el mejor cocinero.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Lo dicho, dicho está.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.