Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Febrero, cebadero.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
A pan duro, diente agudo.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
Penas amargas, son menos largas.
Detenerse después de probar un poco algo.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
No solo de pan vive el hombre.
Mucho apretar, listo aflojar.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
El pecado te acusa.
Pan y vino andan camino.
Hacer de necesidad virtud.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Septiembre benigno, octubre florido.
Haz buena harina y no toques bocina.
Favor con favor se paga
A brutos da el juego.
Algo es el queso, pues se da por beso.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Al mal segador la paja estorba.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El pescador de caña, más come que gana.
Andarse por las ramas.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
Pan a hartura y vino a mesura.
Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
El vino no tiene vergüenza.
Sabe más que el tocino rancio.
Hijos y mujer añaden menester.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.