La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Copas son triunfos.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Como la espada, así la vaina.
En Abril sale la espiga del cascabil.
Cava, cava y encontrarás agua.
Junio grana los trigales, si Abril y Mayo llovieron a gusto de los mayorales.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
A catarro gallego, tajada de vino.
A ave de paso, cañazo.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
A bien obrar, bien pagar.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
No jales que descobijas.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
El que come tierra, carga su terrón.
De tal colmena tal enjambre.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Beso, queso y vino espeso.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Mal mascado y bien remojado.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
De mi maíz ni un grano.
Joya es la fama para bien guardarla.
El sueño quita el hambre.
Dama tocada, dama jugada.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Daño merecido, no agravia.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
Salud y pesetas salud completa.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
En cualquier sitio se cuecen habas.