Cuerpo harto, a Dios alaba.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Más cura la dieta, que la receta.
Harina mala, mal pan amasa.
El vino abre el camino.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Al nopal nada más lo visitan cuando tiene tunas.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
La leche cocida, tres veces subida.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Del mal vino, buena borrachera.
Parecer uña y carne.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Donde ajos ha, vino habrá.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Aseada aunque sea jorobada.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Calva buena, luna llena.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
El sol de Agosto cría aceite y mosto.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Después de comer miel, nada sabe bien.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.