A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Callen barbas y hablen cartas.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Hoy no se fía, mañana sí.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Bien urde quien bien trama.
Ni quito ni pongo rey.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Nadie da palos de balde.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
El que manda, manda.
Quien lo hereda no lo hurta.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Faena acabada, faena pagada.
A traidor, traidor y medio.
Al loco y al fraile, aire.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Te paso la pala diego
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Idos y muertos es lo mesmo.
Al endeble todos se le atreven.
A fullero viejo, flores nuevas.
Serio como perro en bote.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
De ausente a muerto, no va un dedo.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Idos y muertos, olvidados presto.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.