Nadie da lo que no ha.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
El que no es agradecido, no es bien nacido.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Abril llovedero, llena el granero.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Palo dado ni Dios lo quita.
Casa en canto, y viña en pago.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
No hay tan buen compañero como el dinero.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Para muestra basta un botón.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Más se junta pidiendo que dando.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Dios está en todas partes.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Encontrar al perro en la olla
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.