Es de bien nacido ser agradecido
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Bueno está lo bueno.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Molino cerrado, contento el asno.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
A la gente alegre el cielo la ayuda
La abundancia hace infelices a los ricos.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Vida bien concertada, vida holgada.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Hombre osado, bien afortunado.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
La vida mejora de hora en hora.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Donde hay orden, hay bendición.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Tras la fortuna guía el favor.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.