Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
A consejo ido, consejo venido.
Más vale ensalada que hambre.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
El aburrimiento es el mejor enfermero
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Se dice el milagro pero no el santo.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
La libertad no tiene par.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Abrojos, abren ojos.
La paciencia es buena ciencia.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Quien más tiene, menos suelta.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
A donde las dan, allí las toman.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Esposa prudente es don de Dios.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.