Lo que viene deprisa, pronto se va.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Dar el consejo y el vencejo.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Palabras de santo, uñas de gato.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Mujer mayor, es la mejor.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
De hora en hora, Dios mejora.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Aprendo mientras vivo.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
El que necesita, te visita.
A gana de comer, no hay mal pan.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Pecado callado, medio perdonado.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Lo que no se conoce no se apetece.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
En cada refrán tienes una verdad.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Entre salud y dinero, salud primero.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.