Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Moda y fortuna presto se mudan.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
A barbas honradas, honras colmadas.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Mas vale dar que recibir.
De dolor, nadie murió.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Una familia unida come del mismo plato.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
El que persevera triunfa.
Mujer casada, casa quiere.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
De trigo o de avena, mi casa llena.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
El tonto ni de Dios goza.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El avariento nunca está contento.
A chico pié, gran zapato.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Hay miles de miserias en un solo amor
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
La burla, para quien le gusta.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Vale más buena cara que un montón de halagos
La libertad es un pan bien cocido
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.