Favores en cara echados, ya están pagados.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
El que quiera honra, que la gane.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
El que se brinda se sobra.
El dar y el tener, seso ha de menester.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Quitada la causa se quita el pecado.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
El trato engendra el cariño.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
En el peligro se conoce al amigo.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Tras buen soplo, buen sorbo.