Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Se te cayó e cassette
A ese andar, llévalos mi baca.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Quien de verde se viste bonita se cree.
El amor y el reloj locos son.
Una espina en el ojo.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Nadie ha visto el día de mañana.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
No con quien naces, sino con quien paces.
Si no sobra es que falta.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Manda, manda, Pedro y anda.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Gota a gota se forma el río.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Dar al olvido.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Hay que predicar con el ejemplo.
A hijo malo, pan y palo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Como haces tu cama, así la encuentras.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
El buen vino en vaso chico.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.