El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
La justicia tiene un largo brazo.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Por la panza empieza la danza.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Yantar sin vino, convite canino.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
La mejor receta, la dieta.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Al amo comerle y no verle.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Por los Santos, la nieve en los campos.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Los pies van donde va el corazón
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
El hombre pone y la mujer dispone.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
No dar ni recibir, sin escribir.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
El solo querer es medio poder.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Donde hay obras, hay sobras.