El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
El buscador es descubridor.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Echarle mucha crema a sus tacos
Es más grande que un domingo sin paga.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
El flojo trabaja doble.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Firma papel y te encadenarás a él.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Hablar con lengua de plata.
Al que le pique, que se rasque.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Callemos, que el sordo escucha.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Ayer putas y hoy comadres.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
Un año bueno da para siete malos.
Acá como allá, y allá como acá.
Una sola vez no es costumbre.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Los frailes en jubón, hombres son.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.