Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Dios, si da nieve, también da lana.
Refranes viejos son verdaderos.
Tiene Mayo la llave del año.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
La moda no incomoda.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Donde no hay, los ladrones no roban.
Probando es como se guisa.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Los pensamientos no tienen fronteras
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
La lengua queda y los ojos listos.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Al pan pan y al vino vino.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Pedir más es avaricia.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Te paso la pala diego
No hay don sin din.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Ganar, poco vale sin guardar.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.