Casado por amores, casado con dolores.
Los frailes en jubón, hombres son.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
A liebre ida, palos al cubil.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Son más los días que las alegrías.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Confesión obligada, no vale nada.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
A cada cosa le llega su tiempo.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Aire gallego, escoba del cielo.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
El amor refresca como el rocío
Nunca con menores, entables amores.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
De refrán y afán pocos se librarán.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
A galgo mojado, liebre enjuta.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Dios, si da nieve, también da lana.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
A consejo ido, consejo venido.
El amor entra por los ojos.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
A barba muerta, obligación cubierta.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Amor comprado, dale por vendido.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
A bien obrar, bien pagar.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Calvo vendrá que calvo me hará.