Los buenos modos agradan a todos.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Palos con gusto no duelen.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
A la virtud, menester hace espaldas.
Paga adelantada, paga viciada.
Hay gustos que merecen palos.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Quien bien quiere, bien obedece.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Bien convida, quien prestó bebe.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Por pedir, nada se pierde.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
El que da, recibe.
Amores reñidos, los más queridos.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Mucho preito hace mendigo.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Agrada y te agradarán.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Mas vale dar que recibir.