Ante la duda, abstente.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Lo que siembres, recogerás.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Quien no sabe dar sabe recibir
Putas y frailes andan a pares.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Mano que te da de comer no has de morder.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Lo fiado es pariente de lo dado.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
El que da porque le den, engañado debe ser.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Cuentas viejas líos y quejas.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
En el pedir no hay engaño.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
El inferior paga las culpas del superior.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Dar de comer al diablo.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
A fullero viejo, flores nuevas.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
A confite de monja pan de azúcar.
Los amigos se conocen en las ocasiones.