Ayúdate y te ayudaré.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
La magnificencia prestada, es miseria.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Llenarle la cuenca a alguien.
Una deuda, veinte engendra.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Beso, queso y vino espeso.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Una mano y un pie no aplauden juntos.
El que da primero da dos veces.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Refranes y consejos todos son buenos.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Lo que va viene.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Alábate cesto, que venderte quiero.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
A gran culpa, suave comprensión.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Burlas que son veras, otro las quiera.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Hombre cortés, de todos estimado es.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.