El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Ser lento en dar es como negar.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
La mala costurera, larga la hebra.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
A amo ruin, mozo malsín.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Favorecer, es por norma perder.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
A gran prisa, gran vagar.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Hacer de toda hierba un fardo.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Putas y frailes andan a pares.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Nunca positivo, siempre negativo. (No es exactamente español, es de Van Gaal ante la pregunta de un periodista por la mala marcha del Barça).
La falta de competencia, produce ineficiencia.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Con pedantes, ni un instante.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.